A quienes habéis confiado en mí
El 20 de noviembre será mi último día practicando Shiatsu en Tánger, 8 años después de haber obtenido mi Certificado de terapeuta. Os agradezco muy sinceramente, a todos y cada uno de vosotros, que hayáis recorrido este camino a mi lado, ya sea para una sesión única o para un seguimiento completo y profundo. Estos ocho años me han hecho crecer. Deseo haberos sido tan útil como vosotros lo habéis sido para mí. Espero que el Shiatsu os haya sentado bien, y que continúe acompañando vuestra vida a través de otras manos que no sean las mías.
No olvido que fue en Tánger donde descubrí la práctica del Shiatsu y donde me formé. No fue un accidente, sino el resultado de un alineamiento de astros: una búsqueda personal, las personas adecuadas en el momento oportuno (gracias, gracias, gracias a ellas) y algunos esfuerzos por mi parte. Me entregué a ello por completo, guiado por diferentes profesores, y principalmente por Jérôme Voisin, director de la Academia Angevina de Shiatsu.
De ahora en adelante, será en Marsella, en la otra orilla del Mare Nostrum, donde ejerceré mi actividad. Si pasáis por allí, estaré encantado de reencontrarme con vosotros. Y mientras tanto, me quedan algunos huecos libres de aquí al 20 de noviembre para una última sesión en tierra africana. Hasta pronto.




